theme/images/20170217-BANNER.png

Editorial ARPAS

Fecha de publicación: 8 diciembre, 2016

Desafuero sospechoso

Diputados de ARENA, GANA, PCN y PDC aprobaron esta semana el desafuero del general Atilio Benítez, acusado de delitos relacionados con tráfico de armas. El militar, ministro de Defensa durante la gestión del ex presidente Mauricio Funes y embajador en Alemania con el actual gobierno, fue acusado por un subalterno que ahora es testigo criteriado de la Fiscalía.
A pesar de que la comisión parlamentaria que lo investigó presentó un dictamen que rechazaba el desafuero, en el pleno los diputados de derecha aprobaron eliminar la inmunidad diplomática al general Benítez para que sea procesado en los tribunales comunes.
Lo insólito del caso es que quienes votaron por desaforar al militar, lo hicieron admitiendo que “no hay pruebas en su contra”. Incluso se deshicieron en elogios hacia el militar: que es un caballero, valiente, etc.; pero después, los Judas y Poncios Pilatos lo mandaron a los tribunales.
Entonces, si el ex ministro de la Defensa y embajador es “valiente” y “no hay pruebas en su contra”, ¿por qué los diputados de derecha lo desaforaron? Esto es el mundo al revés y confirma las fuertes sospechas de que la derecha parlamentaria tenía ya “una orden expresa” de desaforar a Benítez, al margen de si había o no indicios de cometimiento de delitos.
Para el FMLN, único de defensor de Benítez en el Parlamento, el juicio contra el militar busca llegar al actual ministro de la Defensa David Munguía Payés, el hombre fuerte de la izquierda gobernante en la Fuerzas Armadas. Se trata de doblegar a Benítez para obligarlo a incriminar a Manguía Payés.
Esta hipótesis es compartida por el propio ex presidente Mauricio Funes, quien desde Nicaragua donde se encuentra asilado, declaró que el desafuero del general Benítez es un caso de “venganza política” en la que estaría vinculada la embajada de Estados Unidos.
Por lo demás, la unidad de la derecha para mandar al ex ministro de Defensa a los tribunales augura tiempos más difíciles a la administración del presidente Salvador Sánchez Cerén y dibuja nubarrones en el horizonte de la izquierda gobernante: significa que cuando haya órdenes expresas de la Embajada y/o de la oligarquía para conspirar, ARENA, GANA, PCN y PDC estarán juntos.
Por algo se unieron para darle plenos poderes al nuevo presidente legislativo. Por algo Guillermo Gallegos no ha sido criticado por FUSADES y demás paladines de la transparencia y anticorrupción de la derecha oligárquica, a pesar del claro conflicto de interés y tráfico de influencias en la asignación de fondos a la ONG de su esposa, correligionarios y amigos.

Última modificación: 8 de diciembre de 2016 a las 12:48

Hay 0 comentarios

captcha